EUROPA:
Asombrarse con el sombrío cine alemán, apasionarse con la revolución del lenguaje del cine soviético, admirar la elegancia de la vanguardia francesa o la grandiosidad del colosal cine italiano, aprender que daneses y suecos hicieron películas que marcaron su época, y que muchos de los grandes directores comenzaron su carrera en este tiempo, son algunas de las cosas que se pueden encontrar en este libro que aspira a despertar la curiosidad y el disfrute de este periodo crucial de la Historia del Cine.
EE.UU:
Hablar de cine es sinónimo de hablar de cine americano. Este arte es el que mejor representa a los americanos, el mejor símbolo de su creatividad. Fue en Estados Unidos donde se inventó Hollywood y su "fábrica de los sueños".
Fábrica, porque, prácticos y directos, los americanos sabían que era importante consolidar una industria para la creación de historias. Sueños, porque estaban ansiosos por ver y oír esas historias. ¿Y qué mejor forma de verlas que en una pantalla donde se podía reír con Charles Chaplin, llorar con Lillian Gish, enamorarse de Rodolfo Valentino o correr toda clase de aventuras con Douglas Fairbanks? |